Riego de superficie

Mangueras de jardín

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El riego no enterrado es el sistema más sencillo para regar las plantas y el césped. Eligiendo los productos adecuados, esta solución puede ser aún más cómoda, funcional y eficiente.
Para transportar el agua se requiere una manguera con un diámetro interno proporcional a la cantidad de agua y a la distancia. En los jardines de medianas dimensiones, se suele utilizar un diámetro de 12 ó 14 mm. Es adecuado aumentar dicho diámetro en los jardines de grandes dimensiones o cuando la presión del grifo es baja.
¿Cómo determinar el diámetro del tubo en pulgadas? He aquí una práctica tabla de conversión para el diámetro interno y el externo.
Las mangueras Claber disponen de un revestimiento interno antialgas y de una red o malla de refuerzo que resulta muy útil cuando se emplean empalmes de tipo "Aquastop", porque evita que la manguera se retuerza al cortar el flujo de agua.

Conexiones y empalmes

Para conectar el suministro de agua, es necesario instalar un empalme en el tubo y una conexión en el grifo. Claber resuelve todo tipo de problema de conexión, gracias a una amplia gama de conexiones fáciles de instalar y duraderas que garantizan una estanqueidad perfecta en todo momento. Grifos roscados o lisos, presiones bajas o altas: Claber ofrece siempre la solución ideal para cada exigencia. Los empalmes Quick-Click® de Claber se han probado millones de veces y se pueden equipar con el sistema Aquastop que interrumpe el flujo de agua cuando se desconecta la lanza rociadora, la pistola o el aspersor.
Los empalmes Claber pueden tener varios diámetros según la manguera utilizada, además existe una versión universal que se adapta a tubos de distinto diámetro. También existe un empalme específico para unir dos tramos de manguera, que resulta muy útil cuando ésta se perfora. Asimismo, con la conexión de 3 vías, es posible crear un circuito de riego múltiple no enterrado aprovechando un único grifo.

Lanzas y pistolas

Las lanzas de riego deben su nombre a su capacidad para "lanzar" el agua a distancia.
El chorro puede variar según las necesidades, de completamente cerrado a concentrado, abierto o incluso nebulizado. Para regularlo sólo hay que girar el capuchón o utilizar el mando de la empuñadura. También existen los rociadores difusores, muy útiles para regar parterres, tiestos y jardineras con un chorro delicado, los rociadores difusores con alargador, ideales para regar sin esfuerzo las plantas situadas en zonas de difícil acceso y las pistolas, con empuñadura ergonómica y dispositivos de modulación y regulación del chorro de agua.

Aspersores estáticos y giratorios

Para regar el césped sólo hay que conectar a la manguera un aspersor. Los más sencillos son los aspersores estáticos, es decir sin componentes en movimiento. El agua sale por una o más boquillas con chorros de tipo lluvia o nebulizado. Ofrecen un óptimo rendimiento con la presión normal de la red de suministro de la vivienda.
Los aspersores de brazos giratorios con boquillas fijas y orientables permiten modificar la amplitud de la zona de riego y regular el funcionamiento según la presión del agua.

Aspersores oscilantes

Los aspersores oscilantes cubren un área rectangular para regar con precisión allí donde es necesario. La superficie regada se puede modificar con un selector. Este sistema es el más parecido a la lluvia, porque el brazo oscilante lanza hacia arriba un abanico de agua que cae suavemente como la lluvia natural.
Utilizando un sencillo programador de batería como, por ejemplo, el modelo Logica que funciona girando un mando, es posible automatizar el funcionamiento del aspersor oscilante para regar siempre a la hora deseada y consumiendo la cantidad justa de agua, incluso cuando estamos fuera de casa.

Aspersores intermitentes

Los aspersores intermitentes poseen un martillo que rompe el chorro de agua para distribuirla de manera más uniforme. Asimismo, incorporan una corona que permite seleccionar las zonas de riego. Se pueden montar en un trípode o en una punta. Garantizan el mayor alcance y por ello se recomienda su uso en espacios verdes amplios y despejados.

Portamangueras

Para mantener el tubo eficiente y ordenado a lo largo del tiempo, se recomienda eliminar el agua residual y colocarlo en un lugar seco protegido contra los rayos solares. Claber ofrece la gama de carros portamangueras más completa del mercado, de los más compactos para terrazas o pequeños jardines, a los grandes para espacios verdes de cualquier dimensión. Los carros Claber se comercializan en un kit fácil de montar sin herramientas, tienen un bastidor de aluminio inalterable, un tambor resistente y deslizante, y sus ruedas se han diseñado para facilitar los desplazamientos. Además, poseen un reducido paso de agua que permite utilizar la manguera sin necesidad de extraerla por completo: basta con desenrollar la longitud de tubo que hace falta para que el agua pase a través del cubo del carro, entre en la manguera enrollada y salga por el extremo opuesto.

Rotoroll

Rotoroll Automatic enrolla en automático la manguera al terminar de usarla para mantener el espacio verde siempre ordenado. Incorpora un dispositivo Soft Block® System que retiene la manguera durante el riego e impide que se enrolle si se escapa de las manos por accidente, con objeto de aumentar la funcionalidad y la seguridad. Basta con desenrollar la cantidad de manguera que hace falta y bloquearla y desbloquearla dando un suave tirón. Como alternativa, Rotoroll Manual incorpora una manivela para enrollar la manguera. Ambos modelos poseen un diseño moderno e incluyen un soporte de pared que permite girar el portamangueras 180º para ofrecer la máxima flexibilidad de uso.

Protección durante el invierno

Durante el invierno es importante colocar los equipos de riego no enterrado en un ambiente donde estén protegidos contra el hielo y otros agentes atmosféricos. Es necesario enrollar la manguera de manera ordenada y eliminar el agua residual.
Los accesorios como, por ejemplo, las lanzas, las pistolas rociadoras y los aspersores no enterrados se deben desconectar de la manguera y guardar. Si se usa un programador, es necesario desconectarlo del grifo, guardarlo y eliminar la batería en el contenedor específico de recogida selectiva. En primavera, antes de volverlo a conectar, monte una batería alcalina nueva.