Rociador con prolongación, posee empuñadura antideslizamiento, ideal para regar con delicadeza y precisión, incluso plantas difíciles de alcanzar con las lanzas normales. Resistente, fácil y cómoda para manejar, permite regular el chorro de agua en cualquier instante, gracias al cómodo grifo integrado. Su forma es ideal para dirigir el chorro hacia macetas individuales o plantas en los canteros, cansando mínimamente la mano, incluso en caso de uso prolongado.
Rociado suave, fino y delicado. Mango antideslizante con valvula reguladora. El plato de la cabeza de la ducha es de metal anticorrosivo. Con mango prolongador de aluminio de 60 cm de largo.